Evitá estos tres errores de principiante para conseguir los mejores resultados

 

1. Utilizar café de mala calidad o pasado de la fecha de vencimiento

2. No respetar las proporciones de café y agua,

3. Temperatura incorrecta del agua

 

Utilizar café de mala calidad o pasado de la fecha de vencimiento no es una experiencia muy agradable. Los cafés de baja calidad suelen contener defectos que suman gustos a moho, tierra, madera, humo, caucho (y muchas más cosas que nos son para nada sabrosas!) en tu taza. 

Un café utilizado más allá de la fecha de vencimiento va a carecer de sabores y aromas interesantes, lo mejor de ese café ya dejó de existir hace bastante y por lo general aparecen sabores y aromas rancios, producto de la oxidación de los aceites del café. TIP: desconfía de los plazos de vencimiento de un año o mayores.

 

El café, para poder saborearlo en su máxima expresión, se debe preparar en unas proporciones determinadas de agua y café molido. Si no respetás esas proporciones puede quedar demasiado concentrado o demasiado diluido como para poder apreciar su mejor versión. Tip: cada método tiene un rango de proporciones diferente llamado Ratio

 

Usar el agua a una temperatura incorrecta solo va a arruinar tu café favorito. Si está demasiado caliente se va a "sobreextraer", es decir va a extraer más compuestos que los deseados. El resultado es una taza bastante amarga y astringente.

Por el contrario, el agua demasiado fria va a"subextraer" el café, resultando en una taza sin cuerpo, agria, a veces vegetal o salada.

Tip: el rango de temperatura del agua debe estar entre 90 y 94 ºC, pero puede variar segun el método, el grano a utilizar y el nivel de tueste.